El proceso creativo se inicia con el deseo de sumergirnos en un estado de infancia. Queremos entrar en un juego libre, inventivo y único que pueda transportarnos a nuestro imaginario. Una imaginación física y no intelectual, en donde dejamos la realidad para habitar lo onírico. Creatividad, juego, exploración, ingenio. Un juego escénico que nace del instinto.

UN
 LABORATORIO

Comenzamos el trabajo a partir del cuerpo,

en un espacio vacío. Deseamos crear en el presente,

con los menos elementos posibles. Todo lo que entre en escena debe ser esencial. Usamos el movimiento para descubrir los objetos y los materiales, y buscar su potencial escénico. En un espíritu colectivo, como niños que juegan, investigamos dentro del teatro físico, el teatro gestual, el teatro de marionetas, el teatro de objetos y el diseño para crear nuestros personajes e historias. El trabajo de improvisación y el dominio técnico demandados crean una hermosa y necesaria paradoja. La creación avanza sólo gracias al dialogo entre lo espontaneo y lo metódico. El resultado será una dramaturgia de la imaginación: seres insólitos, atmosferas oníricas, mundos impensados. La música, el sonido y la iluminación vendrán a exaltar el viaje escénico de cada creación. 

La puesta en escena busca sumergir al espectador en una experiencia sensible e inmersiva. Y abrir su creatividad. 

Cada espectáculo de Engranaje busca que el público

sea un espectador activo.

 

La imaginación es esencial. Buscamos hacer un teatro que toque el imaginario de un publico de todas las edades. 

 

“El genio no es mas que la infancia

encontrada a voluntad”

C. Baudelaire.

Teatro Engranaje, está dirigido por Constanza Becker Mardones y Carolina Rebolledo Vera, creadoras formadas en la pedagogía de Jaques Lecoq en la Escuela Internacional del Gesto y la Imagen, LA MANCHA, en Chile. Quienes, acompañadas por un excepcional equipo de: actores, realizadores escenográficos, iluminadores, músicos y diseñadores, dan vida a ENGRANAJE.

Oscuridad